El título de propiedad: la seguridad del registro
Un inmueble titulado (titre foncier) funciona como en la mayoría de países europeos: la inscripción en el registro reduce mucho el riesgo de reclamaciones posteriores. Es el estatus más claro y tranquilizador para un comprador.
La melkia: posesión, pero prueba exigente
La propiedad no inscrita (melkia) se prueba mediante actos adulares y posesión continua. Jurídicamente es el caso más exigente para un extranjero: la carga de la prueba es pesada y la debida diligencia debe ser impecable.
Este derecho se basa en una posesión pacífica e ininterrumpida: diez años frente a terceros, cuarenta frente a la familia.
En curso de requisición: entre dos mundos
Un inmueble «en curso de requisición» ya no es pura melkia, pero aún no está titulado. El procedimiento incluye el deslinde, la publicidad, el plazo de oposición y la decisión del conservador.
Los riesgos: oposiciones tardías, litigios con vecinos, plazos inciertos. Es un camino que solo se emprende con un acompañamiento preciso.

