Los extranjeros pueden comprar, con algunas excepciones
Marruecos no impone restricciones generales a la compra de inmuebles por extranjeros, salvo casos concretos como el suelo agrícola. El único requisito previo es obtener un número de identificación fiscal marroquí.
El notario está en el centro de cada operación: verifica la autenticidad del título, comprueba que no haya cargas ni litigios, y redacta y autentica la escritura de compraventa.
Los pasos, en orden
Una vez acordado el precio, se solicita un certificado de propiedad a la ANCFCC para verificar el título. Después llega el contrato preliminar (compromis de vente), firmado ante notario con una señal.
El notario realiza la debida diligencia, prepara la escritura final y el pago se canaliza por vías bancarias reguladas. La propiedad solo se transfiere realmente al inscribir la escritura en el registro.
Plazos y costes
Para una parcela urbana titulada y sin litigios, cuente entre 4 y 10 semanas desde la oferta hasta la inscripción final. Un título complejo o lindes en disputa puede alargarlo a varios meses.
Sobre los gastos: notario en torno al 0,5–1 % del precio, honorarios jurídicos del 1 al 5 % (más IVA) y comisión de agencia habitualmente cerca del 3 %.
El error que nunca hay que cometer
Comprar un inmueble con un título incierto —y descubrirlo solo al intentar vender— es el mayor riesgo para un comprador extranjero. La protección más eficaz es condicionar el pago a la emisión de un título limpio, o exigir una garantía bancaria.
En Mandala, cada propiedad pasa por esta verificación antes incluso de publicarse.

